Las instituciones tienen la obligación de acompañar a la sociedad en la búsqueda del excedente utópico que quedó paralizado en el pasado.
Un derecho al recuerdo, a la reparación y a la justicia que ayuda a consolidar valores democráticos en la actualidad y que sirve para potenciar los derechos humanos fundamentales entre las nuevas generaciones, que pronto comandarán la definición del debate público.
Con el trabajo pedagógico, la Diputación de Valencia pretende incentivar el estudio y el trabajo de la comunidad educativa y sus profesionales en el ámbito de la Memoria Democrática y potenciar y dar apoyo a la puesta en práctica de iniciativas que mejoren y profundicen los conocimientos del alumnado en estas materias, así como dar a conocer experiencias que puedan ser reutilizadas en otros centros.
Así, se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los ejes vertebradores de la Delegación de Memoria Democrática, con la necesidad de hacer llegar a los ciudadanos información adecuada y de calidad.
Se busca conseguir fortalecer la tolerancia y la empatía entre el alumnado a través del conocimiento y la proximidad.
Un ejercicio que se consolida cada año con la colaboración de agrupaciones memorialistas integradas principalmente por familiares de víctimas.
Ontinyent quiso dedicar un espacio de recuerdo digno a los trece fusilados por la dictadura franquista el 15 de diciembre de 1939, con la guerra acabada.
Hoy representa un lugar de encuentro de los familiares de las víctimas, que consiguieron la respuesta de las autoridades para exhumar los restos de los nichos 266 y 267 del cementerio, con el trabajo posterior de identificación y dignificación.